Postal nocturna de Praga

Dobry den!

Despues de madrugar y combinar tren-metro-avion aterrizamos en Praga, capital de la Republica Checa.

En el aeropuerto compramos nuestro ticket (26CZK) que permite durante 75 minutos hacer los transbordos necesarios (autobus – metro – tranvia) hasta llegar al hostal que habiamos reservado: Czech Inn, ubicado a unos 10 minutos en tranvia del centro (al que tambien se puede llegar a pie), un hostal montado en un edificio viejo pero totalmente reformado, donde desde el servicio, hasta la calidad de los baños y las habitaciones son muy recomendables (habitacion doble 1320CZK por noche) y en el que tuvimos la suerte que apenas llegar nos dieron un upgrade a una habitacion mejor que la que habiamos reservado!.

Muchas opciones, cual es la tuya?

Apenas dejamos el equipaje, partimos rumbo a la zona de Vysehrad, donde segun dicen nacio Praga. Esta area amurallada cuenta con un parque muy lindo, y tras atravesar de punta a punta esta antigua ciudadela desembocamos en las orillas del rio Moldava.

Ahi comenzamos la caminata con el rio a nuestra izquierda contemplando las distinas vistas que se iban asomando a medida que seguiamos camino.

Edificio Danzante

Luego de varios minutos llegamos a la zona de Nove Mesto donde nos encontramos con el “edificio danzante” que es una verdadera obra de arte y que realmente da la sensacion de ser elastico.

Como ya estaba por empezar a caer el sol decidimos hacer una parada en el Cafe Slavia (bar antiguo y muy turistico), donde disfrute de un cafe son absenta (70CZK) mientras Gemma bebia un poleo menta y un pianista llenaba de acordes el aire del lugar.

Cafe Slavia

Tras el cafe y caminando con direccion al Puente Carlos nos encontramos con unos amigos venezolanos que conocimos en Cork (el mundo es un pañuelo): Natalia y Mauricio con quienes nos volvimos a encontrar al dia siguiente para disfrutar de unas frescas Pilsner Urquell (muy buena cerveza checa que cuesta entre 35 y 55 CZK dependiendo de donde se beban).

Cuando llegamos al Puente Carlos (Karluv Most) ya era de noche y teniamos hambre y dando vueltas por la zona de Mala Strana encontramos un restaurante chino donde por 180CZK comimos los dos.

Cansados por el viaje decidimos irnos a dormir para arrancar temprano por la mañana al dia siguiente, asi que tras unas fotos nocturnas en el puente nos fuimos en metro (20CZK) con rumbo al hostal.

Fachadas

Apenas nos levantamos al dia siguiente partimos rumbo al castillo de Praga (350CZK el costo para poder acceder a todos los rincones del castillo) donde lo mas rescatable son: las vistas que regala de la ciudad, la calle dorada, y la Catedral de San Vito.

Tras las casi 3 horas que pasamos recorriendo el castillo caminamos por las callecitas de Mala Strana y comimos en un retaurante vecino al Puente Carlos por 300CZK cada uno (lo maximo que pagamos en una comida en Praga) donde probamos el Gulash (carne con salsa) y bramborove (una especie de buñuelo-torreja de papa y queso muy rica), una muy buena tarta de manzana y una fria Pilsner Urquell.

Por la calle dorada

Ya con la panza llena cruzamos el puente rumbo a Stare Mesto, escuchamos a algunos de los musicos que tocan ahi, recorrimos la calle Carlova y sus cientos de tiendas, visitamos la Plaza de la Ciudad Vieja, vimos el famoso reloj astronomico y los cientos de turistas esperando la hora en punto para hacer las fotos de los 12 apostoles que desfilan y nos perdimos por las pequeñas y magicas callecitas adoquinadas de la zona.

Por la noche junto a Natalia y Mauricio cenamos unas muy buenas pizzas a la leña con las correspondientes cervezas y tras un nuevo paseo nocturno volvimos al hostal.

La magia de Praga

El tercer dia nos fuimos caminando desde el hostal hasta el Museo Nacional, visitamos la Plaza Wenceslao donde hay algunos edificios muy lindos y muchas tiendas. De ahi caminamos ya sin direccion alguna volviendo a pasar por la plaza del ayuntamiento viejo llegando al Centro Comercial Paladium donde nos encontramos con un restaurante barato y muy bueno “The World Taste” donde probe el svickova con bramborove, muy rico por cierto, por menos de 170CZK.

Caminamos por el barrio judio, desembocamos nuevamente en la plaza del ayuntamiento y su reloj astronomico, y de ahi caminamos rumbo al Bar Louvre (calle Narodni 22, 1er. piso), donde, segun rezan sus manteles de papel, en su epoca frecuentaron Albert Einstein y Franz Kafka entre otros. El chocolate louvre que sirven ahi es exquisito, asi que por unos 46CZK pueden cargarse de calorias para hacer frente al frio!.

Panoramica

Finalmente volvimos a pasear a lo largo del rio, volvimos a cruzar el puente Carlos un par de veces, recorrimos las callecitas de Stare Mesto, cenamos, volvimos al hostal dejando asi concluida nuestra visita a Praga.

Las conclusiones son muchas, por un lado Praga es una ciudad cara pero hay alternativas, hay que buscar y se puede comer por menos de 10 euros (incluso por menos de 4 euros en un restaurante chino), los tranvias son muy buenos para moverse (0,80€ el viaje), el cafe y la cerveza estan muy bien, hay platos locales muy buenos, y el chocolate en el Bar Louvre es un deber. Las calles tienen magia, lo veran el dia que caminen por ellas y la gente en general muy amable. Hasta el proximo viaje, na shledanou!

Reloj Astronomico