Semaforo

Hallo!!! Llegamos a Berlin un viernes por la mañana, en un viaje accidentado, vuelo de conexión en Dusseldorf perdido como consecuencia de una huelga de controladores en Francia que afecto a toda Europa, nuevo vuelo a las 6AM, y así, en lugar de llegar el jueves por la noche lo hicimos el viernes de mañana y con mayor cansancio que el deseado, pero que mas da, cuando uno va de viaje la energía surge de todas partes!

Ya aterrizados nos fuimos en tren a la casa de Fabian y Meike en la zona de Wedding que es donde nos quedaríamos (tren desde el aeropuerto 2.80 eur)

Plaza de la Republica

Después de un gran desayuno comenzamos a patear la ciudad. El cielo estaba azul, y la temperatura era la ideal, asi que fuimos bajando desde Wedding bordeando el río y cruzando parques rumbo al centro de la ciudad. Llegamos a la Platz der Republik donde se encuentra el parlamento (Reichstag) pero había una cola descomunal para entrar, pocas ganas de detenernos y muchas ganas de recorrer, así que decidimos dejarlo para otro día.

De allí nos dirigimos a la Puerta de Brandeburgo, monumento histórico de la ciudad que en la época de los dos Berlines quedó atrapada entre los dos muros sin estar ni a un lado ni al otro, y luego visitamos el monumento al holocausto (Holocaust Denkmal), obra compuesta por mas de 2500 bloques de diferentes alturas e inclinaciones y sobre un suelo irregular.

Holocaust Memorial

Seguimos paseando por la zona de Mitte y nos detuvimos a comer algo en un restaurante vietnamita. Una cosa que nos llamó bastante la atención es que se puede comer por muy poco dinero en Berlín, a diferencia de otras grandes ciudades o capitales, aquí comer por unos 4 euros no es nada raro. Ya con el estomago lleno nos decidimos a seguir recorriendo un poco mas la zona pese a que el sueño y el cansancio estaban comenzado a pasar factura.

Nos dirigimos hasta el súper conocido y turístico Checkpoint Charly, que era la puerta de acceso principal entre los dos Berlines.

puerta

Paseando por las calles de la zona descubrimos un centro comercial muy lujoso “Quartier 206”, realmente vale la pena pasar por ahí solo por ver lo lindo que es su patio interior.

A esta altura ya no dábamos mas así que volvimos a casa de Fabi a disfrutar de una buena pasta casera para luego visitar un bar de la zona, con cerveza artesanal y un ambiente muy local.

de copas

La mañana del sábado nos recibió con un clima más berlinés, bien nublado y sin rastros del rey sol. Aún así nada se nos interpondría en nuestra particular conquista de la ciudad. Partimos decididos rumbo al Reichstag con la idea de entrar pero otra vez una gran cola de gente nos quitó las ganas, así que decidimos seguir recorriendo la zona de Mitte que un nos quedaba por ver.

Recorrimos la calle Under den Linden y nos dirigimos a una hermosa plaza, a mi gusto la mas linda de Berlín: Gendarmenmarkt donde se encuentran la catedral francesa y la catedral alemana.

Gendarmenmarkt

Luego subimos hasta Bebelplatz, plaza en la que el régimen nazi quemó los libros de Marx, y en la cual se puede contemplar a través de un cristal en el suelo, una biblioteca vacía que conmemora eso. La plaza estaba en obras así que poco y nada pudimos ver de los edificios que la rodean.

Pasamos por un mercadillo de artistas (pintores, fotografos, cerámicas) y llegamos a la llamada isla de los museos, a los que no entramos pero ya tan solo los edificios merecen la visita. En el puente Friedrichbrucke nos quedamos disfrutando de las vistas de la catedral de Berlín mientras comiamos un brezel gigante.

puente

Finalmente nos dirigimos a la zona de Alexanderplatz, pasando por la Iglesia de Sta. María (Marienkirche), la torre de la televisión y el reloj mundial (Weltzeituhr). Por cierto, en esa misma zona se encuentra el hotel Radisson, si pasan por ahí y entran al lobby, se encontrarán con una pecera (acuario) gigante que atraviesa el ascensor, a mí me pareció muy curiosa…

Por la noche nos fuimos de copas por la zona de Kreuzberg Oeste y luego por Friedrichshain. Lo de los bares es una cosa increíble, ya que cada uno tiene su estilo y además no es nada caro, las cervezas según el bar pueden costar entre 1,50 y 2,50 euros, es genial salir de copas por Berlín!

de copas

La mañana del domingo nos despertó la auténtica Berlin, con nubes y bastante lluvia, esta vez sí fuimos decididos a entrar al Reichstag y lo logramos! en parte porque fuimos un poco mas temprano (cerca de las 10AM). La espera valió la pena, la cúpula de cristal es impresionante y desde ahi arriba se pueden contemplar muy lindas vistas de Berlín (imagino que con el cielo azul debe ser mucho mejor!).

De allí nos fuimos al mercadillo (Flohmarkt) en Mauerpark. Este mercadillo es algo así como el Rastro de Madrid pero a diferencia se ve mucho más diseño y originalidad en las cosas, ademas del mercado de cosas usadas y puestos de comida.

Reichstag

Luego de disfrutar de una currywurst (es el plato típico de Berlín, consiste en una salchicha en trozos cubierta por una salsa de tomate y polvo curry) con patatas fritas, nos dirigimos a la zona donde se encuentra en pie el mayor tramo de lo que queda del muro: East Side Gallery. Allí han convertido más de 1 km de muro a lo largo de Mühlenstrasse en una especie de museo al aire libre asi que a medida que se lo va recorriendo se pueden ir apreciando diferentes murales con temáticas relacionadas con el muro en sí y su caida.

Finalmente contra el viento y la lluvia hicimos nuestra última parada en Postdamer Platz para poner punto final a nuestra visita disfrutando de las ricas pizzas de Fabián.

Potsdamer Platz

Nos quedamos con ganas de más, a diferencia de otras grandes ciudades en donde principalmente se recorren monumentos o edificios y se hace algo de vida local, Berlín es todo lo contrario, hay puntos concretos para visitar, sí, pero lo más importante es ir a vivirla, por eso creo que se necesitan más días para llevarse una visión más completa y auténtica de la ciudad. Nos fuimos felices de Berlín y con muchas ganas de volver, seguro que lo haremos…..

muro de Berlin